El amateur es el aficionado a una determinada actividad en un área de estudio o entretenimiento; y el fútbol como entretenimiento lo es para profesionales y aficionados.
Considerando que el fútbol es pasión de multitudes y uno de los deportes más
populares, también lo es en nuestro querido Puerto de Ilo, en nuestra Región
del Cobre; a pesar del descalabro nacional a nivel de clubes profesionales y
selección.
Porque el aficionado que participa ya sea como jugador, directivo, director
técnico e incluso como periodista deportivo, muchas veces no reciben ni un
centavo, pero ahí están, ya sea "por amor al arte", "por amor a
la camiseta".
Y muchas veces este fenómeno social abarca casi todas las pasiones humanas: el
amor, el desamor, el odio, el orgullo, la justicia, la injusticia, la
solidaridad, la sed de venganza, el coraje, la ambición, la cobardía, la violencia,
el culto al dinero, el poder.
Esta actividad social, este juego nos apasiona, más aun si somos parte del
equipo, nos dejamos llevar por el sentimiento arraigado de la competitividad, competencia, competición.
Nos arraiga el sentimiento ganador que no debe confundirse con el afán de
victoria por encima de todo.
Ganador es aquel que intenta la victoria desde el compromiso, desde una idea
clara y rotunda, desde el estilo, desde la lucha, la dignidad y el orgullo. Uno
lo deja todo en la cancha para ganar; pero si perdemos y hemos obrado desde las
premisas expuestas, no es un fracaso, a lo sumo es una decepción, una tristeza
nada más.
La victoria siempre se consigue a largo plazo, si has sido fiel a tu estilo,
con tu sello, con tu forma de jugar y competir, fiel a tus compañeros, a tu
entrenador o a tus jugadores; a tu filosofía y a la disciplina del grupo.
A pesar que el fútbol profesional ha perdido parte de su magia, pues antes
otras eran las motivaciones; el fútbol amateur en Ilo continua con su encanto
mágico, en una cancha de tierra y piedras, terreno de juego agreste donde
veintidós amateurs, juegan ardorosamente; independientemente si pierden,
empatan o ganan, vibran con cada gol, aun contra las lesiones, contra la adversidad;
ellos están ahí, cada fin de semana, cada domingo.
Desde aquí quiero hacer llegar mi reconocimiento a todos los equipos que se
encuentran en competencia deportiva en nuestra localidad, a toda sociedad que
contribuye a que la magia futbolística del amateur persista.
El fútbol, "fulbo", "fubol" o como lo
dice un conocido comentarista deportivo: el "jutbol" peruano, sea
cual fuese la pronunciación del aficionado, es ineludible que el fútbol amateur
con el atractivo que lo caracteriza, seguirá con su magia singular, aquí en
nuestra región o en cualquier parte del mundo.









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