Los papas debemos dedicar siempre un tiempo para nuestros hijos, ¿tienes tiempo para tus hijos?
Los padres siempre quieren dar lo mejor a sus hijos, por eso hay quienes se "matan" trabajando todo el día, para darles lo mejor a sus hijos. Cuando ellos crezcan no recordaran aquellos juguetes caros que les compraste, lo que nunca olvidaran será el tiempo y los gratos momentos que pasaron contigo.
EL TIEMPO NO PERDONA
El tiempo no perdona. Nace el bebé y
hay tiempo para alimentarlo, para abrazarlo y acariciarlo, para cuidarlo y
enseñarle, tiempo para disfrutarlo y amarlo.
Crece el hijo, y el tiempo se va, ya
los momentos perdidos sin él no volverán. El niño ya se entretiene con otros,
su mundo se agranda y quiere abarcarlo, pero todavía hay tiempo para abrazarlo
y acariciarlo, para cuidarlo y enseñarle, para disfrutarlo y amarlo.
Crece y el tiempo se va, ya los
momentos perdidos sin él no volverán. El joven tiene muchas
amistades, los estudios y el trabajo lo absorben, y ya no
hay tiempo de abrazarlo, ni acariciarlo, ni de cuidarlo, ni
enseñarle, ni de disfrutarlo, pero sí de amarlo.
Crece y el tiempo se va, ya los
momentos perdidos sin él no volverán. El adulto tiene muchas ocupaciones,
comienza su tiempo de amar a su nuevo hogar, y ya no hay tiempo de abrazarlo,
ni acariciarlo, ni de cuidarlo, ni enseñarle, ni de disfrutarlo, tal vez si de
amarlo.
Crece y el tiempo se va, ya los momentos perdidos sin él no volverán. El anciano tiene mucho tiempo, pero muchos, tiempo no tienen para él, y ya no hay tiempo de abrazarlo ni acariciarlo, ni de cuidarlo, ni enseñarle, ni de disfrutarlo y ni siquiera de amarlo, porque su progenitor no está, ya no tiene papa, y si el anciano el tiempo no aprovechó, tampoco lo perdonará el tiempo, porque el tiempo no perdona, solo se presenta de oportunidad.
Y ahora una carta para ti:
Gracias por la reflexión, nunca lo olvidare.







0 comentarios:
Publicar un comentario